El Milagro de la Resurrección

Las pruebas irrefutables. Hechos 1:3

Los Evangelios narran la historia de la resurrección de la siguiente forma: un domingo, el primer día de la semana, muy de mañana, siendo aún oscuro, un grupo de mujeres se dirigió a la tumba del Señor con la finalidad de preparar su cuerpo como era la costumbre judía para su reposo en el sepulcro; pero al llegar encontraron la piedra removida y la tumba vacía, fue entonces que se les dio el anuncio más glorioso de la historia: No está aquí, ha resucitado (Lucas 24:1-12).

Muchos fueron testigos de esa resurrección viendo al Maestro vivo en diversas manifestaciones. Pablo hace un recuento de ello en 1ª Corintios 15:3-8. Las primeras predicaciones mencionan el hecho como centro del mensaje, por ejemplo Pedro en Hechos 2:32 y 3:13-15 y Juan en Apocalipsis 1:17-18.

Son testimonios de hombres fieles y justos, no tenemos que dudar de ellos, no seamos como Tomas que pidió una prueba de esa resurrección, sino creamos por fe lo que la Palabra de Dios afirma.

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